viernes, 21 de mayo de 2010

EL FINANCIAMIENTO PARA VERACRUZ


Como parte de sus rezagos sociales, Veracruz, ocupa el lugar 29 en el Indice de Desarrollo Humano (IDH) nacional.
Los índices son especialmente bajos en salud, educación e ingreso.

Además, en años recientes, Veracruz pasó del 5° al 6° lugar en generación del PRODUCTO INTERNO BRUTO (PIB), cuando debería estar entre las 3 primeras entidades. Esto ha hecho que el PIB per-cápita siga siendo bajo, ya que estamos en la posición 23, con un poco más de $40, 000 de ingresos promedio, al año.

Con ello se ha generado una alta migración: En 2005 fue el tercer lugar con mayor Migración nacional del país, después del D.F. y del Estado de México, con que pasó del lugar 15 en remesas en 1995, a la posición 6 en 2007.

Hay que entenderlo: Para generar riqueza y contar con una mayor participación en el PIB se requiere de recursos también, pero el bajo crédito de la Banca a Veracruz influye en la baja inversión y formación de capital. Por ejemplo, en 2006 el crédito era sólo el 1.2% del crédito nacional.

Y, a pesar de que la inversión pública Federal ha aumentado, Veracruz recibe relativamente menos inversión, ya que ahora representa tan sólo el 6.8% del total, cuando rebasábamos el 8% en años anteriores.

Pero para empeorar las cosas, según el último documento del TRANSPARENCIA MEXICANA del 2007, Veracruz aparece con los peores índices de corrupción y buen gobierno en lo que tienen relación con la autoridad y para la realización de negocios.

En la actualidad, la banca comercial a pesar de poder canalizar créditos de la banca y de los fondos de fomento, se resiste y la banca de fomento no cuenta con los servicios de primer piso o ventanilla para atender directamente a los productores veracruzanos

Así, la banca comercial privilegia el crédito al consumo con tasas de interés sumamente onerosas y coloca en el Estado únicamente el 50% de los depósitos y ahorros de su clientela veracruzana. ¡La mitad de lo que ponemos los Veracruzanos!

Y queda claro que tampoco los recursos de la banca de fomento llegan a los productores veracruzanos.

Un ejemplo de gran esfuerzo lo ha sido la CAJA POPULAR YANGA, cuyo objetivo es el otorgamiento de crédito a personas morales, con el propósito de fomentar proyectos productivos y el crecimiento de la micro empresa.

Los mismos operadores y socios de la CAJA nos dicen que “el sector de ahorro y crédito popular, en el cual operamos, se enfrenta a problemas para accesar a recursos Federales, algunos de ellos propios de su forma de operar, falta de controles y en otros casos por falta de autorización y supervisión de la comisión Nacional Bancaria y de Valores”.

Algunos de los causales que impiden un acceso ágil a los recursos federales y en otros casos lo entorpecen totalmente son: “ La excesiva burocracia, tramitología, el condicionamiento de pertenecer al BANSEFI, como requisito a acceder estos recursos; La exigencia de certificación de procesos; crediticios, sistemas y gestión gerencial; Las altas tasas de interés; las altas penalizaciones; las excesivas cargas operativas y el peso de la Cartera vencida.

A nivel nacional, el crédito total otorgado entre la banca comercial y de desarrollo a la economía pasó del 34.5% del PIB en 1998 al 18.4% en 2008, habiendo sido el financiamiento de la banca de desarrollo sólo el 2.6% del total; situación que evidencia su importancia marginal.

El crédito total bancario al sector privado cayó, en el periodo 1998-septiembre 2009, de 22.8% al 14.2% del PIB.

La banca de desarrollo destinó a septiembre de 2009 al sector público ampliado (“gobierno” y “otros” en los que se incluye la compra de papel del IPAB) el 40.3% de sus recursos de crédito, por lo que no cumple con los objetivos que le han sido asignados, tal como lo ha indicado la Auditoría Superior Federación.

Hoy tanto la banca comercial como la banca de desarrollo asumen riesgos, como los que generaron la crisis financiera internacional. Al mes de septiembre de 2009, del total de los activos de la banca comercial el 69% (10.8 billones de pesos) se concentraba en instrumentos sintéticos, después de que en 2008 alcanzó casi el 90%, tales instrumentos se refieren a SWAPS, futuros, adelantados, opciones y paquetes de instrumentos derivados y únicamente el 31% en la cartera de crédito. Así, el riesgo de la banca comercial no está realmente en la cobranza de sus créditos, sino en el resultado de sus operaciones especulativas.

El 11.6% del activo de la banca de desarrollo se concentra en operaciones de esos instrumentos sintéticos, por lo que junto con el financiamiento al propio sector público, únicamente destina al crédito 30.6% de sus recursos.

En su oportunidad, el Senador Dante Delgado, Presidente de la Comisión de Financiamiento para el desarrollo del Senado, advertía: “Cuando en casi todo el mundo se vislumbraba la gravedad de la crisis financiera internacional y de sus futuras consecuencias, en México se le negaba”.

“Hoy se ha iniciado el establecimiento de una nueva arquitectura financiera internacional. Sólo unos pocos niegan su necesidad e urgencia. México, como en el pasado, parece ignorarlo. Ello más temprano que tarde tendrá un costo.

“Valdría la pena rescatar lo que alguna vez tuvimos. En el pasado, Veracruz contaba con bancos comerciales locales, tales como el Banco de Córdoba, el Banco Capitalizador de Veracruz, el Banco de Comercio de Tuxpan,.. Ello permitió que los ahorros locales se canalizaran a la generación de negocios de los propios veracruzanos.”

De igual forma, la banca de desarrollo contaba con oficinas descentralizadas en nuestro estado, como el Banco de Crédito Rural del Golfo, la Gerencia Regional de Nacional Financiera

Esto permitía promover y alentar las actividades agropecuarias, agroindustriales, industriales y comerciales en condiciones favorables para el crecimiento y el progreso del estado.

Esperemos que las propuestas de los que buscan dirigir los destinos de nuestro estado y nación vayan en el sentido de contar con mayores recursos para financiar el desarrollo de nuestro Estado y del País.

No cabe duda: Sin Financiamiento, no hay Capital ni Desarrollo económico. Sin Desarrollo económico, no hay calidad de Vida.

¡Hay que acelerar el paso!